lunes, 31 de enero de 2011

Trueque


Hagamos un trueque: te doy toda la poesía que tengo, a cambio de un espacio en tu corazón.

martes, 4 de enero de 2011

Una reina enamorada de su corona.


No se como describir lo que merodea los sauces de mi interior. Quizás solo son caprichos atolondrados que buscan extinguirse en una ráfaga de palabras; o solo ideas fugaces que un día se revelarón, y deseosas de generar eco en la punta de mis dedos, se convirtieron en agua ardiente a mis sentidos.

Tanto tiempo queriendo esculpir a una reina de corazones, sin embargo poco a poco he dilucidado como le haces honor a tu corona con el filo de tu espada. En algún momento pensé que esos pétalos marchitos eran propios del otoño, pero ahora veo que tu fachada se levanta como alas de cuervo, criadas y cuidadas, resplandecientes como falsa tunica.

Juegas con ridículas mascaras a lanzar lamentos al mundo, como si la luz del sol fuera una daga punzante, o el evangelio fueran conjuros maléficos. Boticaria, que vende botellas de ilusión, con venenoso contenido, tratas de engañar y de engatusar hasta a tú propia conciencia, y claramente no entiendes el valor que hay en tus manos.

Creo que me cuesta mirarte, por miedo a infestar mis pupilas de mentiras y desordenes descontrolados. A veces siento repudio de acercarme, por que temo llenarme de esa fragancia que emanas al sonreír o llorar. Ya no eres aquella copa de cristal y diamantes que alguna vez vi; que perfecto espejismo creaste para mi.

¿Serán ilusiones de mi mente, o es que la metamorfosis implica una crisálida de mentiras? Sea como sea, ya no eres la misma sirena encantadora.; solo te quedan disfraces, una arruinada corona, y el amor que sientes hacia tus propios labios.

viernes, 30 de julio de 2010

Dulce sensación.


Acaramelado amanecer acompaña al paladar del alma
El corazón palpita, y aletea como mariposa sin calma
Mil películas y ojos abiertos pasan por segundo
Con el olor del café, el aliento de los sueños se hace mas profundo.

Y al caminar por la orilla del rio urbano
Hasta las hojas de los arboles toman formas de humano
Esa extraña sensación comienza a subir por mi cuerpo peldaño a peldaño
Al compas del roció del sol, de melodías y caminos de antaño.

La corteza del árbol es dulce y los juegos de circo son frutos
Hasta el viento desordena mis ideas y borra todo los lutos
Y entre llanuras cristalinas, danzando llega mi dulce preferido
En el sabor de la felicidad se pierden mis papilas sin sentido.

Caramelo adictivo que llega hasta mis pupilas y desnuda la vida
Con mi manos en agua puedo ver todos los oleos que mi deseo pida
Hasta las nubes están llenas de letras, comas y puntos
Las juntare en mi saco para verterlas en el papel, como si soñáramos juntos

No me canso de volar con las alas de mis comisuras
Con mi arma de tinta puedo seguir robándole al mundo hermosuras
Hay tanto que aprender de esta existencia que no sabe nada
Que a veces olvido la azucarada felicidad futura, presente y pasada.

Vida.


“En el fondo, un poema no es algo que se ve, sino la luz que nos permite ver. Y lo que vemos es la vida” (Robert Penn Warren).

Hay tanta poesía en este mundo, pero tan poco papel y tinta en nuestros corazones para plasmarla.

sábado, 24 de julio de 2010

Cigarrillo


Se ha encendido el último cigarrillo de una ahumada tabaquera, y entre neblinas y telas se van formando sombras que duermen y que se embriagan con las fotografías de tu alma. Si escarbo entre las cenizas puedo encontrar tu viejo vestido, y un poco del disfraz de tus ojos.

Y aun me pregunto como lo haces para visitarme junto con la noche; como lo haces para reaparecer entre líneas y estrofas. Te mudas de vez en cuando de mi corazón, pero siempre olvidas algún mueble o prenda. Te vistes de soledad para acompañarme, y deslizas tus dedos entre mis manos mientras esculpo un monumento a los recuerdos y a la melancolía. Eres tan egoísta que no soportas una estrofa al sol o a la noche, y no permites que nadie toque mi inspiración. Me quieres sin siquiera saberlo, y me entregas escusas para quitarle palabras a mis pensamientos.

Aspiro y aspiro el humeante sabor de lo amargo, y mientras boto sin placer las cenizas sobre el papel me doy cuenta de que tu eres la culpable de empapelar mis cuadernos de poesía; sin embargo me siento tan insignificante ante la angelical postura que tomas al emprender tu vuelo, que soy incapaz de tomarte como prisionera entre mis brazos. Cigarrillo ingrato que dibuja con pañuelos blancos tus alas, lo unico que quiere es detener mi mirada para odiarte, pero en cosa de segundos extiendes la llave de mil cajones donde solo hay escusas para amarte. Son solo días, horas y minutos que vienes a embargarme y a regalarme roperos y mesas cojas, pero pareciera que las manecillas del reloj se esculpieron a fuego lento en la carne.

Quizás debo tirar a la basura este cenicero y esta tabaquera, pero entonces de que me serviría tanto papel si no puedo fumarlo; o quizá debo escribir un poema entre mis labios y tan solo besarte, pero el orgullo y el miedo son una droga tan adictiva, que ni siquiera me atrevería a quitarte la llave de la puerta a mi lírica. Bueno, hay tanto tabaco y papel para recordarte, que puedo esperar con mi cabeza gacha, mi pluma empapada, y mis enamorados pulpejos, el montón de caricias y cariño que quieres desechar en mis poesías.

domingo, 13 de junio de 2010

Pequeño Soñador.


Mastico el señuelo que la soledad ha tendido para mí
Luces de aquel manjar que comí
Bebo de este cuento aunque no lo crean ni las hadas
Y navego entre olas de sensaciones derrotadas

Ingenuo palpitar acompaña mi caminar
Jugando entre mantas hasta los niños me pueden engañar
Miro el cielo y las nubes vuelven a esculpir caricias
Siento el viento, el sabe que mis pensamientos no son primicias

Con mis pulpejos canto y filmo a mi imaginación
Mis sentimientos ya conocen el final de esta triste canción
Pero como un niño vuelvo a jugar entre lilis y violetas,
Con la vida y el amor, aunque este lleno de tretas

Me muero de ganas de abrazarte sin quimeras
Tengo mil escusas, tengo mil maneras
Como anhelo quemar tus disfraces y fotografías
Para quedarme con tu verdadera alma y todo aquello que temías

Se que a lo lejos se puede escuchar el eco de mis ilusiones
Mientras la lluvia vuelve a empapar mi conciencia de conclusiones
A veces quisiera dejar de darle cuerda a mis sueños mutilados
Y eclipsar de manera cálida los resplandores alados

Me gustaría tener un pañuelo tejido de tus hombros
Y una manta de tu piel, que me abrigue y remueva mis escombros
Pero la verdad es que tu rímel esta mas alejado que mis mentiras
Porque se que dentro de este baúl hay un tesoro que ya no miras.

lunes, 17 de mayo de 2010

Fantasmas de la perdición.



Entre surcos de un tejido dramático
Comienza a brotar la semilla de aquella flora
De pétalos negros, que alguna vez consumí
Como hojas de te.

Penitenciarias almas escapan de sus celdas olvidadas
Y entre espectrales apariencias rodean los nudillos
Hasta estrujar los parpados
Maquillados en otoño plutónico.

Desencadenando viejas puertas
Los fantasmas de la perdición seducen a la nostalgia y a la muerte
Tumban su susurro entre el tempo
Que compone el silencio y una lagrima

Descargas de placer doloroso y tormentos
Entre miradas estúpidas encantadas de espejismos
Son solo avisos de aquel presagio de ultratumba
Que reviven con la lluvia arbórea.

Han llegado mis fantasmas
Entre viejos y nuevos harapos.
Me torturan, me lamentan, me reviven
Me sacuden con sus polvos hasta ensuciar mis ojos.

Me atormentan manipulando la verdad a su pecho
Nutren las raíces de lo perdido
Y se alimentan de pútridas pinturas.

Fantasmas que vienen y van
Que saborean mis mejillas
Que tuercen mi pescuezo

Que gritan entre mudos
Que socavan entre mis pulmones las cenizas de mis sueños empapados
Que duermen junto al palpitar de mi corazón
Fantasmas que temporalizan la vida en sensación abismal.